Reseñas capítulos de Heidi

Capítulo 1. Hacia la montaña
Heidi acaba de cumplir 5 años, tenía apenas 1 cuando sus padres murieron. Desde entonces vive con su tía Dete, hermana de su madre, aunque la mayor parte de su vida ha estado al cuidado de personas extrañas, como la vieja Úrsula. Dete ha encontrado un trabajo en Frankfurt y no puede seguir ocupándose de Heidi por lo que decide llevarla a casa de su abuelo en los Alpes. Camino a la casa del viejo de los Alpes, Heidi conoce a Copo de Nieve y a Pedro.

Capítulo 2. En casa del Abuelo
Heidi está encantada en la casa del Abuelo en los Alpes. Acostumbrada a no salir, su nueva libertad la llena de alegría. Por la noche dentro de la cabaña todo es grato y confortable. Heidi duerme plácidamente en su cama de heno dorado y oloroso, quizás sea la noche más feliz de su vida.

Capítulo 3. Hacia los pastos
Amanece en los Alpes, la vida despierta en torno a la cabaña del Abuelo. Raudales de sol penetran a través de la ventana como si quisieran saludar a Heidi. Al despertar Heidi se da cuenta de que no ha soñado y que está en la casa del Abuelo. Por la mañana el Abuelo la deja ir con Pedro a los pastos, y le cuenta que allí podrá ver al Gavilán, el señor de la cumbres y las dormilonas.

Capítulo 4. Uno más en la familia
Una tormenta de verano sorprende a Pedro y a Heidi y se cobijan en un refugio. Tras la tormenta Heidi encuentra una cría de verderón que se ha caído del nido y se lo lleva a casa para cuidarlo. Heidi le pone al pájaro “Pichí” porque pía mucho y Niebla lo salva cuando este intenta acercarse al fuego.

Capítulo 5. La carta quemada
Pedro se enfada con Heidi porque ella no quiere ir a los pastos por quedarse a cuidar a Pichí y olvida darle una carta al Abuelo. Más tarde Heidi decide ir a los pastos ahora que Pichí puede volar un poco. La carta que Pedro le entrega al Abuelo es de la tía Dete, diciendo que está muy bien en Frankfurt y que espera que un día Heidi vaya a estudiar allí.

Capítulo 6. Silba más fuerte
Heidi ha decidido ser cabrera, aunque le cuesta un poco al principio. El abuelo decide volver al pueblo para intercambiar su queso y las cosas que hace de madera por pan y otros alimentos. Heidi aprender a silbar y a ordeñar con Pedro.

Capítulo 7.  El susurro de los abetos.
El verano está llegando a su fin, hace tres meses que Heidi llegó a los Alpes. Pichí es ya un adulto y travieso pajarillo. El otoño se acerca y en lo alto de las montañas empieza a hacer viento. El abuelo le pide a Heidi que no vaya más a los pastos porque es peligroso y la enseña a hacer queso en casa.

Capítulo 8. ¿A dónde ha Ido Pichí?
Con la llegada del frío Pichí tiene que migrar. Heidi se pone muy triste porque al principio no lo entiende, pero el abuelo se lo explica. Pedro viendo lo triste que está Heidi coge un pájaro para ella.

Capítulo 9. Los Alpes nevados
El invierno llega a los Alpes, Heidi se despierta con la cama llena de nieve y le encanta. Luego ve a un ciervo y quiere hacerse amiga de él por eso le da heno. Pedro la visita y le cuenta que está en la escuela y la invita a su casa a ver a la abuela.

Capítulo  10. Una visita a casa de la Abuela
Desde que Pedro la invitó a su casa Heidi está impaciente por ir, pero el Abuelo le ha dicho que debe esperar hasta que deje de nevar y la nieve esté helada. La abuela de Pedro se pone muy contenta cuando Heidi va a verla, pero Heidi se pone muy triste al darse cuenta de que la abuela es ciega.

Capítulo 11. Tempestad de nieve
El invierno en los Alpes es largo y riguroso. A veces nieva durante semanas. Desde que el Abuelo reparó la cabaña de Pedro, Heidi va siempre que la nieve no se lo impide. Dos cazadores se pierden durante una tempestad de nieve y Heidi le pide al Abuelo que vaya en su busca para salvarlos.

Capítulo 12. Sonidos de primavera
El invierno está tocando a su fin, la nieve empieza a derretirse y empiezan a salir las primeras flores de la primavera.

Capítulo 13. Regreso a los prados
Llega la primavera y Pedro vuelve a llevar a las cabras a pastar. Heidi lo acompaña los dos tienen un altercado con un pastor que les pega porque les acusa de robarle su cabritillo. Niebla llega y espanta al pastor.

Capítulo 14. Una noticia triste
Pedro no sabe cómo decirle a Heidi que el dueño de copo de nieve quiere sacrificarla el próximo verano porque no da leche en cantidad y resulta caro mantenerla. El abuelo le dice a Heidi que hay una hierba que puede hacer que copo de nieve crezca y de más leche. Pedro y Heidi buscan por todos los prados la hierba.

Capítulo 15. Copo de nieve
El dueño de copo de nieve le dice a Pedro que no vuelva por ella otra vez. Heidi al ver que será la última vez que verá a copo de nieve no la devuelve y el dueño va a la casa del viejo de los Alpes para reclamarla. Heidi le dice al granjero que la leche de copo de nieve es mejor y se la da a probar, el granjero convencido decide no sacrificarla.

Capítulo 16. Dorfli
Heidi y Pedro van a Dorfli para ver a copo de nieve. Más tarde se encuentran con unos niños con los que intentan jugar pero no quieren porque dicen que como no saben leer, son tontos y se les puede pegar la tontería.

Capítulo 17. Visitas inesperadas
El cura de Dorfli se acerca a la casa del viejo de los Alpes para pedirle al Abuelo que deje ir a Heidi ir a la escuela y aprenda las cosas que son útiles para la vida y le advierte que ese debe ser el último invierno que Heidi deje de ir a la escuela. La tía Dete también visita el pueblo para ver a Heidi.

Capítulo 18. La partida
Dete visita al viejo de los Alpes con la intención de llevarse a Heidi a Frankfurt con ella. Le cuenta que allí le hará compañía a una chica en silla de ruedas que no puede salir de casa. El abuelo se niega, pero Dete lo amenaza con la ley, a lo que el Abuelo le dice que se lo pregunte a Heidi y si ella quiere puede llevársela. Entonces Dete convence a Heidi para que se vaya con ella a Frankfurt, engañándola y diciéndole que allí podrá comprar panecillos blancos para la abuela y que podrá volver esa misma noche.

Capítulo 19. Camino a Frankfurt
Heidi se da cuenta de que la tía Dete la ha engañado para llevársela a Frankfurt y no quiere ir, pero ya es demasiado tarde. Una vez allí Heidi se quedara para hacerle compañía a Clara, una chica de 12 años que está en silla de ruedas.

Capítulo 20. Una nueva vida
Heidi se siente muy triste en su primer día en Frankfurt y quiere volver a las montañas con el Abuelo y Pedro. Clara se da cuenta de lo triste que se siente y le dice de llamar a su tía para que la lleve de vuelta a las montañas, pero al ver lo triste que se pone Clara le dice que se quedará un tiempo con ella.

Capítulo 21. Quiero volar
Heidi deja libre el pájaro de Clara, pero éste vuelve al poco tiempo, algo que Heidi no entiende.

Capítulo 22. ¿Dónde están las montañas?
Heidi quiere ver las montañas. Clara le dice que si se sube al desván puede que las vea, Heidi lo hace pero no puede verlas. Entonces Sebastián le dice que puede que las vea desde el sitio más alto de Frankfurt. Heidi va en busca de ese sitio para poder verlas.

Capítulo 23. Un gran alboroto
Después de no poder ver las montañas desde el campanario de la Iglesia Heidi vuelve a casa con un gato que le ha regalado el campanero. Como a la señorita Rottenmeier no le gustan los gatos decide deshacerse de él, por eso lo esconden en el desván para que no pueda echarlo.

Capítulo  24. El gato abandonado
La Señorita Rottenmeier encuentra a “miau” y se deshace de él. Heidi se enfada con Clara porque ve que no hace nada para evitarlo. Para calmarla Clara le cuenta el cuento de las ovejitas y el lobo.

Capítulo 25. Los panecillos blancos
La señorita Rottenmeier encuentra y tira los panecillos blancos que Heidi ha ido guardando en su armario para llevárselos a la abuelita cuando vuelva a las montañas. Clara la calma diciéndole que cuando vuelva ella le dará todos los panecillos que quiera. El padre de Clara anuncia su visita.

Capítulo 26. El regreso del señor Sesseman
El padre de Clara viene de visita. Heidi y Clara están muy contentas porque el señor Sesseman sabe muchos juegos y es muy simpático.

Capítulo 27. La Abuelita de Clara
La abuelita de Clara viene a pasar unos días con las niñas. Heidi está muy contenta con ella porque es muy buena y también sabe muchos juegos. A la hora de la cena todos hacen música con las copas y le regala a Heidi un libro que le lee antes de irse a dormir.

Capítulo 28. Una excursión al bosque
Heidi ya ha aprendido a leer y el señor Usher (el profesor) está muy sorprendido. La abuelita juega con Heidi durante la siesta de clara para que no se sienta sola. Más tarde la lleva a un cuarto secreto donde hay un gran cuadro con un hombre mayor y ovejas a su alrededor que le recuerdan al abuelito y se pone muy triste. Entonces la abuelita planea una excursión al bosque.

Capítulo 29. Dos corazones
Heidi y Clara pasan un día en el campo con la abuelita. Montan en un barco y ven pastar a las vacas y a las cabras. Se divierten mucho y Heidi ordeña a una cabra. Al volver, Clara se encuentra mal y tiene mucha fiebre.

Capítulo  30. Quiero coger el sol
Heidi acompaña a Juan a casa del doctor para pedirle que la medicina sea más dulce, así Clara tomará más y se pondrá bien antes. Luego Juan la lleva al bosque y coge flores y mariposas para Clara.

Capítulo 31. Adiós Abuelita
La abuelita tiene que volver a su casa y las dos niñas se ponen muy tristes. Heidi le pide que no se vaya pero la abuelita le dice que no puede hacerlo. Entonces le dice a Heidi que cuando aprenda a leer el libro que le ha regalado volverá y Heidi comienza a leerlo enseguida.

Capítulo 32. Una noche agitada
Desde que se fue la abuelita, Heidi no deja de pensar cada vez más en el Abuelo y en las montañas. Clara se pone muy triste sólo de pensar que Heidi pudiera irse y volver a quedarse sola y le pide que no se vaya.

Capítulo 33. Fantasmas
El señor Sesseman vuelve inesperadamente a casa para aclarar el misterio del Fantasma. Esperando toda la noche para ver qué pasa se dan cuenta de que es Heidi quien hacia los ruidos y dejaba las puertas abiertas. Heidi echaba tanto de menos las montañas que se levantaba  sonámbula creyendo estar en la cabaña del abuelo.

Capítulo 34. El regreso
Acompañada por Sebastián, Heidi se pone en camino hacia las montañas. Cerca ya de casa el panadero le dice que desde que ella se fué su abuelo está más huraño. Heidi ahora es completamente feliz.

Capítulo 35. El Cielo de los Alpes
Heidi está muy feliz de estar otra vez en las montañas, ha crecido tanto, que la ropa que tenía en la cabaña ya no le sirve, también tiene que hacerse una cama nueva.

Capítulo 36. Regreso a los prados
Heidi y Pedro se van a los prados con las cabras. Heidi está tan contenta que llora de felicidad. Durante la siesta Heidi sueña con Clara, que anda y que está con ella en los prados.

Capítulo 37. El cabritillo.
Heidi recibe una carta de Clara y se pone muy triste porque le cuenta que está muy sola desde que ella se fue. Heidi visita a la abuela de Pedro y le lee los salmos. Terco al principio el abuelo decide que Heidi vaya a la escuela y quiere alquilar una casa en el pueblo durante el invierno para que pueda hacerlo.

Capítulo 38. La nueva casa
El abuelo ha trabajado mucho arreglando la nueva casa en Dorfli para mudarse en el invierno y que Heidi pueda ir a la escuela. Heidi le hace prometer a Pedro que él también irá a la escuela, aunque no lo hace cuando nieva, pero llega tarde porque una vecina le hace un encargo.

Capítulo 39. Carreras en trineo
Pedro y Heidi construyen un trineo ellos mismos todos los días tras la escuela para participar con los otros niños en las “Carreras de Trineo de Dorfli”.

Capítulo 40. Quiero ir a los Alpes
Al volver la primavera Heidi y el Abuelo vuelven a la montaña. Clara le pide a la señorita Rottenmeier que escriba a su padre para pedirle que la lleve a los Alpes a ver a Heidi. El señor Sesseman le pide al doctor que vaya a los Alpes para averiguar si son buenos para la salud de Clara.

Capítulo 41. La promesa del doctor
Heidi está muy contenta porque cree que falta poco para ver a Clara. En su lugar llega el doctor para ver si todo es como Heidi contó en sus cartas. Heidi se pone muy triste porque el doctor Kassen no está seguro.

Capítulo 42. Qué alegría volver a verte
El doctor le comunica a Clara que puede ir a las montañas pero que tiene que esforzarse por valerse sola. Por su parte el abuelo y Heidi lo preparan todo la llegada de Clara.

Capítulo 43. Quiero quedarme aquí
Heidi y Clara se levantan muy temprano para subir a las montañas. Clara conoce a las cabras de Pedro, copo de nieve y niebla. Clara se queda maravillada al ver la cabaña del abuelo y le pide a la señorita Rottenmeier quedarse a dormir en ella.

Capítulo 44. El proyecto de Pedro
Heidi y Clara se divierten mucho juntas. Ven como el Abuelo hace queso, cogen flores en los alrededores y se preguntan si podrán ir a los prados para recoger flores donde son más bonitas.

Capítulo 45. Vamos a ver las flores
Pedro, Heidi y Clara suben a los prados a ver las flores. Pedro lleva a Clara sobre su espalda para que así pueda ver también las flores, los tres pasan un día inolvidable, aunque clara se siente triste porque se da cuenta de que depende mucho de los demás.

Capítulo 46. El descubrimiento de Clara
Aún con la desaprobación de la señorita Rottenmeier, los niños quieren volver a los prados. Pedro ha hecho una silla que atada a su espalda puede llevar sentada a Clara y así no cansarse tanto.

Capítulo 47. ¡Hola! Abuelita
La abuelita de Clara llega a las montañas y encuentra que Clara está mucho mejor que cuando la visitó en Frankfurt.

Capítulo 48. Una pequeña esperanza
Mientrás descansan cerca de la cabaña del abuelo, una vaca que se ha escapado de su dueño se acerca a Clara mientras duerme la abuela. Clara siente tanto miedo que se levanta sobre si misma con mucho miedo. Al darse cuenta todos piensan si algún día podría caminar.

Capítulo  49. Te lo prometo Abuelita
La abuelita se va al balneario de Ragast y antes da una fiesta en la casa de Dorfli. Clara no puede creer que pueda andar aunque no consigue quitarse la idea de la cabeza.

Capítulo  50. Clara hace ejercicios
Clara empieza a hacer sus ejercicios con las piernas ayudada por Heidi y el abuelo. Se siente un poco desilusionada porque no avanza todo lo que ella quisiera y quiere volver a Frankfurt. El abuelo habla con ella y le pide que tenga paciencia que todo llegará en su momento.

Capítulo 51. Clara ya puede andar
Clara consigue mantenerse en pie y empieza a andar pequeños tramos con Heidi. También decide guardar la silla para no tener la tentación de utilizarla. Al intentar caminar se cae e intenta recuperar la silla porque no tiene confianza en sí misma.

Capítulo 52. Hasta pronto
Clara continua haciendo sus ejercicios ella sola consiguiendo andar 12 pasos seguidos. Su padre anuncia que va a visitarlas con la abuelita dentro de poco, aunque todavía no saben que Clara puede andar.

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Heidi, la niña de la pradera

Abuelito, dime tú: ¿qué sonidos son los que oigo yo? Abuelito, dime tú: ¿por qué yo en la nube voy?, dime ¿por qué huele el aire así?, dime ¿por qué yo soy tan feliz? Abuelito, nunca yo de ti me alejaré… ¿Quién no sé traslada inmediatamente a los Alpes suizos al escuchar esta canción? y ¿Cómo evitar evocar a la adorable Heidi mientras lo hacemos?. Para las nuevas generaciones que probablemente no sepan quien es Heidi; Heidi (cuyo nombre verdadero es Adelaida) es una niña huérfana que durante su infancia estuvo al cuidado de su tía Dete. Un día, Dete tiene la oportunidad de trabajar en Frankfurt con una familia rica, pero como no puede llevar a Heidi decide recurrir al abuelo de la niña, un anciano ermitaño que habita en las montañas aledañas al poblado de Dorfli. El abuelo acepta a regañadientes hacerse cargo de su nieta, pero la inocencia y bondad de Heidi terminan por tornar completamente la dureza y el carácter de su abuelo.

¿Sabías que?
Aunque la serie animada se empezó a emitir a mediados de los años 70, el personaje en realidad tiene unos 130 años, pues Heidi fue creada por Johanna Spyri, una escritora suiza que concibió el personaje en 1870 en medio de los rigores de la guerra franco-prusiana.

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